• Las denuncias que desde hace un año ha formulado Rosendo Colorado García pudieran ser constitutivas de delitos fiscales que deberían ser investigados por la Unidad de Inteligencia Financiera.
  • Para financiar programas de gobierno se utilizaron aportaciones millonarias en efectivo al inicio del actual gobierno.
  • Describe Colorado García aportaciones ilícitas a la campaña para gobernador de Bonilla.

Por Martín Bojórquez Tapia

ENSENADA, BAJA CALIFORNIA. 25 de octubre, 2020.― A un año de los escándalos de los moches, Rosendo Colorado García, protagonista de una historia de corrupción y traiciones, realiza patética defensa de su persona, donde además de vicios en la víspera y andar de la actual administración, revela delitos electorales y fiscales, en una trama que va de lo público a lo privado.

Este sábado 24 de los corrientes en su cuenta de Facebook, Colorado García publicó dos vídeos, el primero muy accidentado por fallas en el audio, tal vez por deficiencias en la internet, o bien el gobierno trató de inhibir la señal del denunciantes, pues denunció que la administración del gobernador Bonilla dio carpetazo al escándalo de corrupción que se da desde antes de asumir la conducción política en el estado.

Subraya que a un año de la denuncia sobre como el gobierno de Bonilla recurrió a dinero de empresarios para iniciar programas de apoyo a estudiantes y desayunos escolares, que terminó en manos de la que fuera secretaria de Bienestar del gobierno de Bonilla y el primer Oficial Mayor, Cynthia Gissel García Soberanes y Jesús Núñez camacho, respectivamente.

Rosendo Colorado García asegura que logró reunir de empresarios que eran sus amigos la cantidad de 20 millones de pesos y 200 mil dólares, dinero que en un principio se destinó para la compra de útiles escolares para niños de escasos recursos, así como computadoras, además se inició el programa de desayunos escolares, el cual cabe destacar que se trató de un engaño monumental, pues los estudiantes de primaria recibía bazofia servida de manera denigrante como quedó documentado en varios medios de comunicación de Baja California.

Sin embargo, en el vídeo que publicó recientemente, destaca como fue conminado por el súper delegado Jesús Alejandro Ruiz Uribe para denunciar a la secretaria de Bienestar y al Oficial Mayor de esos entonces, pues le mostró el vídeo de cuando a un empleado de García Soberanes soldado encargados del retén militar de El centinela en la carretera Mexicali La Rumorosa le encontraron una fortuna, producto de los embutes que consiguió el entonces subsecretario de Bienestar Rosendo Colorado García.

El dinero conseguido por quien ahora se presenta como un inocente negociador a nombre del gobierno estatal ante empresarios, serviría para que a un grupo de empresarios le dieran el negocio de la alimentación de los presos recluidos en cárceles de Baja California, sin embargo la decisión del gobierno fue para otro grupo de proveedores, fue cuando los que aportaron el dinero solicitaron que se les reintegrara, pues no se cumplió con el trato.

Colorado García asegura que faltaron por entregar siete millones de pesos de la suma total de la transacción, situación que prevalece hasta la fecha.

De todo este embrollo Rosendo Colorado García se presenta como víctima, pues asegura que en un principio no quiso denunciar el asunto, pero ante la falta de retorno del dinero, se presentó ante la Función Pública y la Fiscalía General del Estado, en donde le dieron la categoría de testigo protegido y hasta escola de policías le pusieron, pues segura que en una de las entregas de dinero fue amenazado por un empleado del ex oficial mayor Jésus Núñez Camacho y en uno de los paquetes de dinero se encontraba una bala de arma de fuego.

Pasó el tiempo y se le retiró la escolta y el asunto no caminó jurídicamente y a un año de distancia solo se castigó a dos miembros del gabinete bonillista con su despido, pero no se profundizó en las investigaciones.

Colorado García asegura que es un inocente que negoció a nombre del gobierno del estado para conseguir dinero de empresarios para el desarrollo de programas de gobierno, lo cual de suyo tipifica varios delitos, pues el dinero que utiliza el gobierno debe estar presupuestado y autorizado por los diputados, tanto en el ingreso como en el egreso.

Los empresarios entregaron dinero para lograr un contrato que por supuesto les dejaría ganancias muy superiores a los 20 millones de pesos y 200 mil dólares, lo cual constituye delitos fiscales, pues la ley obliga a que operaciones de más de dos mil pesos a que se realicen por medio de cheque o transferencia electrónica,

Pero además por el asunto de una aportación a la campaña de Bonilla por 800 mil pesos de una empresa gasera de Sonora para conseguir operar en Baja California, supone delitos de carácter electoral, referente al financiamiento.

De todo ello debió tomar nota la famosa Unidad de Inteligencia Financiera, pues todo el embrollo supone varias conductas ilícitas, como lavado de dinero y delincuencia organizada y el uso de recursos de procedencia ilícita. De todo ello los gobiernos de la cuatroté dieron vergonzoso carpetazo.

Rosendo Colorado García, quien fuera diputado local como suplente de Elí Topete Robles en el año 2013, ambos en ese entonces del Partido Revolucionario Institucional, se presenta como inocente en esta trama, sin embargo es participante directo en esta historia de corrupción que abarca al gobierno local y federal, pues no se investiga los probables delitos.

Por Treinta33

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